martes, 16 de noviembre de 2010

My prince...



La hierba rozaba mi piel con suavidad...los insectos trepaban por mi cuerpo mientras mis ojos te miraban con curiosidad. Sentí el peso de tu cuerpo sobre el mío y una sonrisa se dibujó en tu fino y delicado rostro. Estiré mi cuello para poder llegar a besar aquellos hermosos labios que tanto me atraían, aquellos labios que tanto me enloquecían. En un movimiento rápido tu labio inferior rozó mis labios con ternura...el suave viento de la tarde revolvió tus blanquecinos cabellos cubriendo esos ojos de cielo que yo no podía dejar de mirar. Retiraste un mechón de mi cabello de noche, encontrándome de frente con tus penetrantes ojos...Las blancas flores bailaban al compás de tu risa, tan sonora y hermosa como ninguna, más aún que el piar de los pájaros o el romper de las olas. Ningún paisaje natural podía comprararse con el que se hallaba ante de mí. Besaste mi cuello provocándome un ligero escalofrío, deslizando tus finos labios sobre mi piel, acariciándola...
Otra vez esa sonrisa...Maldito sea el día que deje de verla...
Besas mis labios con pasión, como si estuviese aconteciendo el último beso que posarías sobre mis entreabiertos labios. "¿Me quieres?" te pregunté mirándote suplicante..."No" respondiste. Mis ojos se tornaron bajando la mirada "Te amo" te apresuraste a corregir.
De nuevo el viento alzó nuestros cabellos, los cuales se entrelazaron al igual que nuestros ansiosos labios. Ese roce eterno...cálido, apacible...ese roce eterno que siempre permanecerá en mis labios...en mi memoria...en mi corazón...


Que no llegue a su fin...que no desaparezca la esperanza de tenerte siempre a mi lado...
No te disipes como la bruma de la mañana sobre el bosque...






Que tus ojos no dejen de mirarme nunca.



Te amo.

1 comentario:

  1. ains que bien escribes ¬//¬

    me encantooo >//< y tu y tu meta de sacarme la lagrimilla >//<

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